Avanzando firmemente hacia los Microsistemas

Avanzamos inevitablemente hacia un modelo asistencial más proactivo y más eficiente en el sistema nacional de salud.

Es inevitable por razones de calidad y razones de sostenibilidad. Además sabemos cómo avanzar.

Es un nuevo modelo que sirve de  respuesta a los enormes retos actuales del sistema.

Las intervenciónes para avanzar a ese nuevo modelo son ya conocidas.

Se trata de estratificar la población , de integrar servicios asistenciales , de empoderar a los pacientes , de comprar valor además de volumen, de conectar con la población y los pacientes tecnológicamente y de adecuar a los recursos humanos del sector a esa realidad.

La suma de estas intervenciones nos permite estar en contacto continuo con los pacientes para que así se pueda intervenir antes de que se descompensen, aparezcan en urgencias y a menudo ocupen una cama hospitalaria. Además está forma de actuación permite un seguimiento efectivo despues del alta en coordinación con los servicios sociales.

De esa batería de intervenciones surge un nuevo modelo asistencial y un nuevo modelo organizativo local: los microsistemas. 

Europa avanza hacia los microsistemas con paso firme. En otros países también.

Concretamente este modelo asistencial y organizativo está surgiendo en los siguientes contextos; son los Care Groups en Holanda desde 2011, los microsistemas en el Pais Vasco desde 2011 , las Accountable Care Organizations en los EEUU desde 2010, los Integrated Care Pioneers  en Inglaterra desde 2012, los Locality Clinical Partnerships en Nueva Zelanda desde 2012, los Integrated Care Partnerships en Irlanda del Norte desde 2011 etc.

De esta tendencia internacional aparecen diferentes modelos pero todos se guían por los mismos principios.

Cuando se inició este camino alternativo en el País Vasco en 2009 ( legislatura 2009 – 2012) ya existía evidencia internacional confirmando que estas intervenciones iban por buen camino.  Actualmente, en 2014, la evidencia se refuerza aún más al confirmarse que en los EEUU los Accountable Care Organizations como modelo organizativo están ayudando  a frenar el gasto sanitario.

En el País Vasco se inició la transformación con la Estrategia de la Cronicidad en 2009, se pilotó el modelo de microsistemas durante dos años y se dió forma específica a los microsistemas en un Acuerdo de Osakidetza del 26 de Septiembre del 2012 en el que se articularon tres temas fundamentales para continuar avanzando :

– Que la gobernanza de un microsistema podía ser una entidad única de gestión o alternativamente podía ser una red de proveedores trabajando juntos pero con objetivos de salud comunes y consensuados. El objetivo prioritario fue lograr la integración clínica más que una integración estructural.

– Que el órgano de gobernanza del microsistema tuviera la capacidad para proponer la movilidad, desplazamiento y reconversión de los recursos humanos en los microsistemas.

– Que las eficiencias obtenidas en ese microsistema derivados de una mejor gestión de medicamentos, tecnologías , recursos humanos etc pudieran ser revertidas a esos microsistemas para mejoras de servicio a decidir por ellos mismos.

Sin reversión de fondos no serían sostenibles en el tiempo los microsistemas. En el caso de Osakidetza se propuso que el 50% de la eficiencias se pudiera retener en el microsistema.

Simultáneamente este desarrollo hacia los microsistemas se vió fortalecido por un proceso de asignacion de recursos a las organizaciones asistenciales públicas desde arriba ( contrato-programa)  impulsando  nuevas modalidades de contratacion centradas en contratar valor además de la tradicional contratación de actividad.

En varias CCAA el sector público contrata servicios a proveedores privados de servicios clínicos y quirúrgicos. En estos casos el sector público tenderá a hacer los mismo que hace con sus propios centros asistenciales – es decir de forma creciente también contratará valor y no sólo volumen a los proveedores privados .

Esta tendencia tendrá un impacto sobre la organización de los proveedores privados.

Es evidente que los proveedores de salud privados que esperen poder seguir obteniendo contratos del sector público deberán ofrecer mejores servicios y más calidad.  Eso sólo lo podrán hacer si a su vez desarrollan su versión de microsistemas – unos  “microsistemas privados “.